De la Ribera del Duero, recomendamos para este mes de septiembre tres fabulosos vinos. Tres tintos que nacen de la mejor selección de uvas de la variedad Tinto Fino (Tempranillo). Su crianza en barrica les aporta redondez, estructura y una indiscutible singularidad. Sus artífices son las Bodegas Briego, un proyecto iniciado en los años 80 del pasado siglo XX que son una firme realidad en la actualidad.Tres tintos que cuentan cada uno de ellos con su propia identidad y que han conseguido importantes reconocimientos, premios y galardones, como el último obtenido por Briego Crianza 2004 con el Zarcillo de Oro 2007. Uno de los premios que cuenta con un gran prestigio en la geografía española. Sin duda tres vinos que continúan demostrando la pujanza y el buen hacer de los bodegueros de la Ribera del Duero.
 
 Briego Crianza '04: Vino tinto con 14 meses de crianza en barricas, ocho de ellos en roble americano y 6 en roble francés, mas otros 14 meses en botella antes de salir al mercado. De color rojo cereza y ribetes violáceos. Nítidos aromas a frutos rojos bien maduros (mora, fresa, cereza), sobre suave fondo a tabaco y eucalipto y los aportes de la madera noble. Su paso por boca es sabroso y aterciopelado, apareciendo de nuevo la fruta madura y sensaciones de confitura.
  Briego Infiel: Un tinto de alta expresión, con 36 meses de crianza en roble americano y francés. De un sugestivo color rojo guinda con ribetes cardenalicios, de gran intensidad y complejidad aromática se abre con aromas de frutas muy maduras y tonos de matorral, para ir dejando paso a la vainilla, la canela y los cueros. En boca el ataque es fresco y elegante con un paso ligero pero muy consistente, frutal y a la vez redondo y sápido, con la acidez y taninos muy bien ensamblados.
  Briego Gran Reserva: Con 24 meses en barricas de roble francés y americano y 36 meses mas en botella. Presenta un intenso color rojo Burdeos. En nariz se abre un amplio abanico aromático, desde la fruta madura y confitada hasta los tonos ahumados y lácticos, pasando por los toque mentolados, tabaco, cacao, cafés y cueros nuevo. Al paladar es una auténtica explosión de sabores envolventes, untoso y estructurado a la vez. Con un final largo y muy persistente.
 
     Bodegas Briego se encuentra situada en Fompedraza, un bonito pueblo vallisoletano, con una larga tradición vitivinícola, como la que posee la familia Benito Hernando; Gaspar, Fernando y Javier son sus actuales propietarios, que después de reestructurar y recuperar unos viejos viñedos, iniciaron este nuevo proyecto bodeguero en 1988, al que bautizaron con el nombre de Briego sinónimo de lucha y de trabajo.
       Cuentan con unas 70 hectáreas de viñedo propio, algunas de ellas tienen mas de 60 años y en 1992 elaboraron su primer vino bajo la Denominación de origen Ribera del Duero. Su actual parque de barricas esta compuesta por 500 de roble americano y 450 de roble francés. En sus instalaciones se conjugan las técnicas modernas con los métodos mas artesanales con el objetivo de ofrecer unos vinos que son "el placer de nuevas sensaciones".
 

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