De nuevo el mes de octubre, es el mes de nuestro aniversario en la red y con este van ya seis años. Seis años que hemos permanecido fieles a nuestra cita mensual en este apartado de "Vinos del mes", donde de manera autónoma hemos querido recomendar a nuestros amigos y visitantes aquellos vinos que mejores sensaciones han producido a nuestros sentidos. Vinos que bajo nuestro humilde entender y saber son merecedores de ser recomendados y compartidos.    
En está ocasión os traemos cuatro vinos generosos de una misma denominación de origen Montilla y Moriles, producidos por dos bodegas diferentes, adscritas a dicha denominación de origen. Y elaborados con la misma variedad de uva la Pedro Ximénez. Montilla - Moriles es una de las DD.OO con mayor solera de nuestro País, situada en la Campiña sur cordobesa, donde se cultivan distintas variedades de uvas, destacando entre ellas la Pedro Ximénez.   
 
 Fino Copeo Bodegas Robles, S.A.          El fino se obtiene a través de la fermentación total de un mosto con 15% vol. de alcohol completamente natural y sometido a una crianza bajo velo de flor, en este caso de dos años, con el tradicional sistema de criaderas y soleras. El fino Copeo presenta un bonito color oro pajizo, pálido y brillante. En nariz sobresale su poder punzante, penetrante y profundo, con notas almendradas y un suave toque a panadería. En boca encontramos una entrada salina, suave y seco, con un final poco amargo. 
 
 Gran Barquero. Oloroso Pérez Barquero, S.A. Del vino recién nacido, con 15% vol. de alcohol natural, con una incipiente capa de velo en flor, se pasa a una crianza oxidativa, se le añade un grado de alcohol para que envejezca en ausencia de la levadura de flor, también por sistema de criaderas y soleras. Así se obtiene el oloroso. Gran Baquero es un oloroso que ha permanecido un mínimo de 15 años en botas de roble, con un precioso color caoba, y una intensa lágrima. En nariz es muy aromático, nuez, chocolate, caramelo y sutiles perfumes melosos que recuerdan a la miel. En boca es seco y potente, carnoso, con un ligero amargor y un intenso y prolongado retro gusto.
 
 Sublime. Amontillado Bodegas Robles Montilla - Moriles, es probablemente la única D.O. que otorga nombre a un tipo de vino; el Amontillado, conseguido mediante la selección de las mejores botas de fino, sin rociar, para que lentamente vayan eliminando el velo de flor, y pasar posteriormente a una crianza oxidativa a través de criaderas y soleras. Sublime es un amontillado con un tiempo de crianza mínimo de 4 años, con un distinguido color ambarino y ribetes verdosos. De nariz intensa, fragante, de complejos aromas, avellanas, torrefactos, ahumados, con notas especiadas como la canela y el clavo. Al paladar es intenso, con notas salinas con un final profundo y deliciosamente amargo.  
 
 Gran Barquero. Pedro Ximénez Pérez Barquero, S.A. El Pedro Ximénez es un vino exclusivo de Montilla - Moriles, casi su buque insignia. Elaborado a partir de uva completamente pasificada, mediante el soleo de las mismas, de sus prensado se obtiene un zumo denso y oscuro, después de su fermentación, se alcoholiza hasta los 15% vol. para introducirlo en botas de crianza. Gran Barquero es un Pedro Ximénez con una crianza mínima de 6 años mediante criaderas y soleras, con una concentración de azúcares que rondan los 420 gr. por litro. De color caoba, completamente opaco, con tonos azabaches y notas yodadas. De aroma muy intenso y profundo, con claras notas a frutas pasificadas, donde destaca el higo, la ciruela, sobre fondos a torrefactos, cacaos y tonos caramelizados. Denso, estructurado y cálido en boca, dulce pero sin empalagar, muy persistente al retrogusto
 

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