Que en Galicia se hacen buenos vinos, ya nadie  a estas alturas es capaz de cuestionarlo. Su suelo, su clima, sus viñas y sobre todo el esfuerzo y la sabiduría de sus viticultores así lo corroboran. Dentro de las distintas denominaciones de origen de esta región vinícola, Rías Baixas, cuenta con su particular encanto y con sus propias peculiaridades, entre ellas, el encontrarse subdividida en varias zonas de elaboración y producción de vinos. Para este mes de mayo nos hemos detenido en una de esas subzonas; Val Do Salnés y en una de sus bodegas: Santiago Roma.
Sin duda, otra de las peculiaridades de la D.O. Rías Baixas, es una de las variedades de uvas, hasta no hace mucho tiempo algo denostada, la Albariño, que durante estos últimos años ha liderado la recuperación  de los vinos aromáticos varietales autóctonos gallegos. Con estas uvas se elaboran los dos vinos blancos que os recomendamos este mes. Cepas que para unos son la adaptación de unas uvas originarias del Rhin, traídas por los monjes de Cluny, para otros, los gallegos, dicen todo lo contrario. Pero lo cierto y verdad es que son unas auténticas uvas nobles capaces de dar vinos excelentes.
Santiago Roma; Elaborado 100% con la variedad albariño, cultivada en sus propios viñedos, despalillado y en frío a bajas presiones con prensa neumática, desfangado en frío y fermentación controlada entre 18º - 20º. De un bonito color amarillo pajizo con ribetes dorados, limpio y brillante. De intensos aromas, con finas notas de manzana madura sobre un sutil fondo a heno. Su paso por boca es fresco, muy sabroso, glicérico y afrutado, y de un extraordinario equilibrio.

  Santiago Roma Selección; es el fruto de una esmerada vendimia procedente de las mejores uvas de sus propios viñedos, elaborado con Albariño 100% , despalillado, criomaceración (maceración en frío), mosto lágrima, desfangado en frío para eliminar las impurezas del mosto, fermentación controlada entre 18º - 20º, la producción es limitada y varía en función de las añadas. De color amarillo dorado, brillante y limpio. Muy aromático, destacan los perfumes florales y la fruta. En boca es aterciopelado, de elegante factura, fresco y amplio, muy persistente.

 
En 1997, Santiago Roma funda una bodega con su mismo nombre, fruto de una ilusión; llevar a término un proyecto que apuesta por un vino de excepcional calidad. Por ello, combina hábilmente la calidad propia del viñedo con controles exhaustivos durante todo el proceso, la creación de una imagen corporativa diferenciada y una estrategia comercial basada en el carácter cualitativo del producto. Por supuesto, este proyecto no sería posible sin la colaboración del equipo humano de la empresa, que cuenta con una amplia experiencia en el sector vitivinícola. El resultado es una marca de Albariño con nombre propio Santiago Roma, una elaboración artesanal heredada de la tradición familiar y un fruto exquisito.
  Cuenta con un cuidado viñedo, unas tres hectáreas, que pasa por los controles de la lucha integrada de tratamientos fitosanitarios (ecológicos) que controla las materias activas lo más biológicamente posible para evitar residuos en sus vinos. La bodega posee unas modernas instalaciones donde se elabora con procedimiento de desacidificación biológica (los mostos por su propia naturaleza tienen varios tipos de ácidos (tartárico, málico, cítrico...) en la concentraciones entre 7º y 9º de acidez total, así los vinos son biológicamente más suaves, untuosos y agradables al paladar. Todos estos controles motivan a Santiago Roma a trabajar con ilusión para conseguir la máxima calidad.. La bodega se encuentra en Ribadumia (Pontevedra). Web: www.santiagoroma.com
 

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