“El vino como vehículo para la sensibilización, el compromiso y la implicación social.
El vino es diversión, gastronomía, cultura, amor, fiesta, celebración, sensualidad, pero también puede contener transformación social, activismo y ciudadanía, lo personal siempre es político.
Quien podía imaginar que el vino de tu mesa, iba a cambiar la vida de las Mujeres.” 

De nuevo la Asociación de Mujeres Supervivientes de las Violencias de Género de Sevilla ha sacado al mercado unos nuevos vinos, en esta ocasión proceden de la Bodega Robles de la denominación de origen Montilla-Moriles. En esta ocasión son tres vinos: Un Pedro Ximénez, un vino blanco de la variedad verdejo y un tinto de la variedad tempranillo, todos ellos de producción ecológica. 

Los vinos proceden de Bodegas Robles de la D.O. Montilla-Moriles, fueron fundadas en el año 1927 por Antonio José y su mujer Pilar y desde entonces la familia Robles se ha mantenido siempre en primera línea, tanto en el cultivo de la vid, como en la elaboración y crianza de vinos. En la actualidad cuentan con viñedos propios situados en los mejores pagos de producción de la zona, cultivados gran parte de ellos, mediante la agricultura ecológica, continuando así la tradición familiar de respetar el entorno y elaborar vinos libres de residuos químicos. Bodegas Robles, fue la primera que dentro de las denominaciones de origen de Andalucía produjo vino ecológico certificado. 

El objeto del etiquetado y distribución de estos vinos por parte de la Asociación de Mujeres Supervivientes de las Violencias de Género de Sevilla y la cooperativa de mujeres que a tal efecto han constituido, no es otro que el de recaudar fondos para luchar contra la violencia machista que tan injusta y cruelmente castiga a la mujer. Estos vinos salen al mercado con el nombre tan sugestivo de "Le Vin Violette" cosecha de mujeres libres. 

Para pedir tu botella de vino “Le vin violette” escríbe vía mail o a la pagina de Facebook. O bien, llamando al: 618 128 583 / 679 729 204. Para más información no dudes en escribirnos :

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El vicepresidente de la Junta y consejero de la Presidencia y Administración Local, Manuel Jiménez Barrios, y la consejera de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural, Carmen Ortiz, han presidido en Sevilla la entrega de los XI Premios de Andalucía de Agricultura y Pesca, que según ambos consejeros, "son un reflejo de la enorme diversidad del medio rural y pesquero andaluz, de su espíritu emprendedor, creativo e innovador, así como de su apuesta por la sostenibilidad, la diferenciación y calidad".

En la XI edición los premiados han sido Rancho Cortesano (Cádiz), Esali Alimentación (Málaga), la cooperativa Nuestra Señora de las Virtudes (Cádiz), Pistresa (Cádiz), el Campus de Excelencia Internacional del Mar, Pesquerías de Almadraba (Cádiz), Aceites Andaluces Sierra Mágina (Jaén), la agencia de noticias Efeagro, y la empresaria Elena Viguera Martos de Sevilla. La mención especial de esta edición ha recaído en el almeriense Francisco Valera Valera.

En cuanto a la categoría Iniciativa de Mujeres, el galardón ha recaído en la empresaria sevillana y socia de Apoloybaco; Elena Viguera Martos, propietaria de la Bodega Colonias de Galeón, situada en Cazalla de la Sierra. Licenciada en Filología Hispánica y Máster en Educación Ambiental. Apasionada de la agricultura ecológica, poniendo en marcha la granja CUNA (Cultivos Naturales), situada en Espartinas. Y junto con su compañero Julian Navarro en el año 1998 fundaron la Bodega Colonias de Galeón que cuenta con viñedos propios cultivados también en ecológico.

Desde Apoloybaco, le damos nuestra mas sincera enhorabuena y los mejores éxitos.

Del 13 al 29 de noviembre de 2015 se celebra en el Puerto de Santa María la III Ruta del Mosto. Los éxitos cosechados en las anteriores ediciones han hecho que de nuevo se ponga en marcha esta singular ruta vinícola por distintos bares y tabernas de esta bella localidad gaditana. Mas de 20 tabernas, cafeterias, bares y bodegones se han sumado a esta iniciativa del Ayuntamiento del puerto con el apoyo del Consejo Regulador de la D.O. Jerez y manzanilla de Sanlúcar y la "Ruta del vino, brandy y vinagre Puerto de Santa María".

Y dentro del marco de este evento vitivinícola se celebran también del 20 al 21 de noviembre las XX jornadas del Vino Fino, organizado por el Ateneo del Vino del Puerto de Santa María. Estas jornadas se realizan el el hotel Monasterio de San Miguel.

Estas jornadas contaran con la colaboración como en otras ocasiones con el Consejo Regulador de las DD.OO de Jerez y con diversas bodegas de la zona, como el Grupo bodeguero José Estevez S.A., Bodegas Lustau, González Byass, Osborne, Williams Humbert, Bodegas Grant, Fernando de Castilla, el Grupo Caballero y las bodegas Maestro Sierra. 

En las mismas también se homenajeará a Doña Pilar Plá Pechovierto, propietaria de las Bodegas El Maestro Sierra. Y se realizará una mesa redonda sobre El mercado internacional del vino fino del Marco de Jerez: presente y futuro.

Mas información:

http://www.turismoelpuerto.com/index.php?page=1004

El Centro de Formació permanente de la Universidad de Sevilla pone en marcha una nueva edición del curso: "In Vino Veritas: Los misterios del vino desde Roma hasta el Al-andalus", dentro de su programación de curso de extensión universitaria.

Organizado por el departamento de Historia Antigua (Facultad de Geografía e Historia), este curso tiene una duración lectiva de 40 horaas y se desarrollará desde el 24 de noviembre de 2015 hasta el 17 de mayo de 2016, todos los martes de 19 a 21 horas en el Aula 121 Facultad de Filología, situada en el antiguo edificio de Tabacalera, actual rectorado de la Hispalense.  

Director del Curso: Dr. Fernando Lozano Gómez, Profesor Titular del Departamento de Historia Antigua de la Universidad de Sevilla.

Para inscribirse al mismo no es necesario ningún requisito académico, y durante el curso si las circunstancias y el tiempo lo permite realizaremos alguna degustación-cata de vinos y una visita a una bodega.

Mas Información:  Teléfono 661969298; Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

 

Un libro elaborado por investigadores de la Universidad de La Rioja celebra los 125 años de Bodegas Franco Españolas como símbolo del Rioja y testigo de la transformación industrial de Logroño
La Universidad de La Rioja y Bodegas Franco Españolas han presentado el libro 125 años. Bodegas Franco-Españolas, testigo de la historia de Logroño, con el que culmina el trabajo de un grupo de investigadores –dirigido por José Luis Gómez Urdáñez, catedrático de Historia Moderna- para recoger no solo la historia de la bodega sino los hitos más importantes de la transformación industrial de Logroño y de la historia del vino.

Bodegas Franco-Españolas conmemora en 2015 el 125º aniversario de su fundación y, en el marco de sus celebraciones, el año pasado firmó un contrato OTRI para el desarrollo de un proyecto de investigación en el que han participado José Luis Gómez Urdáñez, Sara Bustos, Emma Juaneda y César Luena.
Hace 125 años –cuando Fréderic Anglade y Alejo Lépine decidieron construir una bodega moderna en Logroño- la ciudad vivía una de las épocas más prósperas de su historia: la bodega se sumaba a logros modernizadores como el puente de hierro –que se acababa de inaugurar-, la Tabacalera, la fábrica de conservas de Trevijano (la mayor de España), el instituto de Enseñanza Media o la Beneficencia.
El ferrocarril y el fruto de los viñedos (Varea, El Cortijo, la Isla, San Quintín, Valparaíso, Recajo –término donde se levanta Franco-Españolas- o Barrigüelo) daban a Logroño la oportunidad de aprovechar la demanda de vinos que desde Burdeos llegaba hacía más de veinte años. Haro la había aprovechado, pero no Logroño, donde Franco-Españolas iba a ser la única bodega moderna durante mucho tiempo.
La construcción del edificio central y las dos primeras naves a sus costados duró menos de un año. Las cubas recibieron las primeras uvas en 1891. El Diario La Rioja (recién nacido), recogió la noticia y dio cuenta de que la vinificación ya no se hacía por maceración carbónica («como en tiempos de Noe»), sino por los «modernos métodos» bordeleses.
Diez años después, Anglade decidió asociarse con capitalistas bilbaínos –Larrumbide, Ugalde, Escondrilla- y crear una sociedad anónima en la que aparecena accionistas logroñeses como Pedro de la Riva, Perfecto García Jalón, Salvador Aragón, etc. La filoxera ya estaba en Haro y de las dos naves previstas una se construyó en 1902 y la otra, en 1921. Franco Españolas fue la bodega primera en suministrar a sus proveedores de uva la planta injertada sobre patrones americanos.
Tras la muerte de Anglade en 1906, le suceden el conde de Venancourt y A. Duyperon como principales accionistas, pero entre los logroñeses están Vicente Rodríguez Paterna o Enrique Herreros de Tejada. Al cumplirse los veinte años previstos para renovar la sociedad, todos los miembros del consejo de administración eran españoles, entre ellos el conde de Romanones.
Los años veinte fueron realmente felices: pasada la filoxera, aumentaban las exportaciones, Alfonso XIII visitó las bodegas en 1925 y Primo de Rivera concedió a Rioja el primer Consejo Regulador de España. Era el logro histórico de los riojanos.
Los graves problemas económicos que atravesó la II República repercutieron en el vino y la Guerra Civil lo arruinó todo. En EE UU la Ley Seca fue derogada en 1933 y los vinos de Franco-Españolas fueron los primeros en exportarse, pero la Guerra lo interrumpió. El resurgir no llegó hasta la década de los cincuenta y el mercado norteamericano no volvería a ser un objetivo hasta mediados de los sesenta.
La dura postguerra es de decadencia en la bodega. Hilario de la Mata y Sáenz de Calahorra se hace con el mando, cuyas sucesivas ampliaciones de capital provocaron la entrada de pequeños accionistas –algunos puramente testimoniales-, pero que denotan la popularidad que llegaron a adquirir las Bodegas en los años sesenta.
Antonio Larrea, al mando del Consejo Regulador, logró con tesón imponer su modelo: para que la gente no emigrara y viviera del campo, había que exportar. En unos años, el Rioja se hizo presente en todo el mundo. Franco-Españolas logró los mejores resultados de su historia con Rolf Hieronimi y Josette Cordier, la mítica cosecha de 1964 o la de 1970, que marca un hito –junto con la Ley del Vino de 1970- en la historia de los vinos españoles.
Tras las pésimas cosechas de 1971 y 1972, Franco-Españolas se puso a la venta, lo que causó asombro en el sector. En manos de Ruiz Mateos la bodega era una empresa más en el entramado del holding. El final de Rumasa al frente de la entidad es consecuencia de la intervención del gobierno socialista y supone la llegada a las bodegas de la familia Eguizábal, actualmente propietaria.
El padre de Marcos Eguizábal vendía vino antes de la guerra y él había comprado una bodega en Tudelilla, que elaboraba unos cuatro millones de kilos de uva. Su fortuna provenía de la construcción y de los cultivos bajo plástico en Almería, pero cedió a la tentación de volver a La Rioja como un gran bodeguero en años buenos para el sector. Rioja logró en 1991 la Denominación de Origen Calificada.
Eguizábal era el presidente del CD Logroñés, en Primera División, y el Consejo Regulador, dirigido por Angel Jaime Baró, concedía el Premio Prestigio de Rioja a los que iban a ser premios nobeles Camilo José Cela y Mario Vargas Llosa.

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